ZABRUS TENEBRIOIDES

El Zabrus tenebrioides es un pequeño coleóptero que se alimenta de material vegetal de trigo y cebada. En estado adulto adquiere coloración negra y forma alargada-convexa, llegando a alcanzar los 20 mm de longitud. La larva en su estado final es blancuzca, con segmentos del tórax de color castaño, la cabeza y las patas castaño claro y un tamaño de unos 30 mm.
CICLO: El adulto suele aparecer a finales de mayo, cuando las espigas de cebada y trigo están todavía en estado lechoso. Más tarde se alimenta de granos duros. Estos daños pasan desapercibidos a simple vista. La puesta de huevos depende en gran medida de la humedad presente en el terreno, y se produce desde finales de julio hasta septiembre. Al llegar el invierno los adultos mueren, aunque en ocasiones un pequeño número puede llegar a sobrevivir. Las larvas suelen aparecer durante el verano, pero su ataque más importante se produce en octubre y noviembre, y puede prolongarse hasta abril. A partir de este momento las larvas forman las crisálidas. Posteriormente se produce la metamorfosis, que dura unos 15-20 días, dependiendo de la temperatura. El adulto solamente se verá en la superficie cuando sus tegumentos estén endurecidos y pigmentados.
CONDICIONES PARA SU DESARROLLO: La incidencia de esta plaga está íntimamente ligada a las condiciones de humedad y temperatura. Los otoños suaves y con una buena humedad favorecen eclosiones tempranas, lo que ocasiona graves daños ya que el cereal tiene entre 1 y 3 hojas.El frío y las heladas continuadas, o el tiempo muy seco impiden una proliferación excesiva de la plaga.
El tipo de suelo también tiene su importancia, ya que depende directamente la facilidad para hacer galerías y que se mantengan cierto tiempo. Por ello en suelos más arcillosos el daño suele ser más acusado que en tierras más flojas.
SÍNTOMAS: La presencia de unos pequeños montoncitos de tierra alrededor de unos orificios de salida, junto al tallo del cereal, por donde introducen la punta de la hoja. Se alimentan de las hojas pero sin tocar los nervios, por lo que después del ataque, tienen un aspecto deshilachado. En ocasiones roen el tallo a ras de suelo, sobre todo en plantas muy jóvenes.
En ataques muy severos se observan grandes rodales sin apenas plantas. Aunque a veces estos daños vienen enmascarados por la presencia de avena o ballueca , ya que esta mala hierba no es devorada por el Zabrus, por lo que después de tratar con avenicidas, aparece el rodal sin cereal.
CONTROL: Se pueden tomar unas medidas preventivas que en ocasiones pueden llegar a funcionar, como puede ser la eliminación de los ricios de verano e inicios de otoño o la aplicación de insecticidas granulados al suelo( clorpirifos). Una buena rotación de cultivos, por ejemplo con guisantes, permite reducir la incidencia de la plaga en años posteriores sobre todo en parcelas muy afectadas.
Una vez nacido el cereal, si se detecta la plaga, lo más conveniente sería realizar tratamientos insecticidas localizados en los rodales afectados, y si el daño está extendido, tratar toda la parcela.
El momento de realizar los tratamientos sería al amanecer o atardecer, siempre que no haya heladas, ya que es el periodo de máxima actividad de la plaga.
Los productos insecticidas autorizados serían:
Clorpirifos 25 CS,. Clorpirifos 48 EC, Lambda cihalotrin 2,5 y Lambda cihalotrin 10.